Cántaros, botellas, textiles, y otras piezas de inmenso valor cultural, mayoritariamente de origen prehispánico y etnográfico, han regresado al Perú, gracias a devoluciones voluntarias, como resultado de la estrecha colaboración entre el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Desde Canadá, se confirmó el retorno de veintiún (21) piezas de cerámica. Veinte (20) de ellas son cuentas que formaban parte de un collar de cordón de algodón contemporáneo, perteneciente a la cultura Chancay. La acción conjunta entre los ministerios evitó que estas piezas fueran subastadas por la empresa Waddington's Auctions, a través del portal web The Saleroom. La última pieza es una botella antropomorfa de la Cultura Chimú, devuelta voluntariamente por un ciudadano canadiense a la Embajada del Perú en dicho país.
De Estados Unidos, regresaron diecinueve (19) bienes arqueológicos devueltos de manera voluntaria por ciudadanos estadounidenses. Este conjunto incluye cuatro (4) piezas de cerámica de las culturas Moche, Chancay y un estilo prehispánico de la Costa Norte, catorce (14) textiles elaborados en fibra de algodón y camélido, y una (01) concha de spondylus de origen prehispánico.
Diecinueve (19) bienes culturales, entregados voluntariamente por una ciudadana española a la delegación diplomática peruana en España, regresaron desde este país. Estos tesoros incluyen piezas textiles, fragmentos, paños y una banda, siendo nueve (9) de la cultura Chancay y una (1) de la cultura Nazca. Además, se encuentran ocho (8) piezas de cerámica de las culturas Moche, Nazca, Inca y un estilo de la Costa Sur, así como un (1) bien etnográfico de cerámica que representa un toro estilizado, de origen republicano contemporáneo.
La exitosa repatriación de estos bienes culturales fue posible gracias a los esfuerzos de los especialistas de la Dirección de Recuperaciones, una unidad orgánica de la Dirección General de Defensa del Patrimonio Cultural. Realizaron evaluaciones técnicas y presentaron informes que permitieron el retorno de las cincuenta y nueve (59) piezas.
Estas recuperaciones destacan la colaboración efectiva entre el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores, con el apoyo de otras instituciones dedicadas a la protección contra el tráfico ilícito de bienes culturales.


